WHAT'S NEW?
Loading...

ASÍ JUEGA OLIMPO; RADIOGRAFÍA FUTBOLISTICA







Reseña general introductoria:

Olimpo de Bahía Blanca empezó a construir su operativo de retorno a Primera División mucho antes de que, en términos numéricos, el descenso fuese una realidad. En la recta final del Torneo Clausura 2012 de la elite del fútbol argentino, la entidad “aurinegra” decidió contratar a Walter Perazzo como director técnico. La idea fue comenzar a edificar un proceso sostenido en el tiempo, en donde el “árbol” de un descenso prácticamente consumado, no tapase el “bosque” que comenzaba a avizorarse: un Torneo Nacional profundamente competitivo, en el cual inexorablemente se debía pelear por un lugar en el podio para conseguir alguno de los tres ascensos disponibles.

Producto de esta planificación como institución, sumado a que su participación activa en Primera División desde el 2002 a la fecha (desde la temporada 2002/2003 a la 2005/2006,  campaña 2007/2008 y las temporadas 2010/2011 y 2011/2012), erigieron, en la previa del certamen, a Olimpo como uno de los serios candidatos al titulo. Dicha categorización y previsión se vio refrendada y con creces. Con el transcurrir de la jornadas, y en el Ecuador del campeonato, tenemos al cuadro bahiense como líder absoluto de la competición.

DT: 
Walter Perazzo, ex entrenador de la Selección Argentina Sub-20, eligió para su Olimpo modelo 2012/2013, un 4-4-2 dinámico, vertical y elástico. Una defensa “típica”, con centrales fuertes y laterales naturales, veloces y con salida por las bandas. Volantes externos profundos, con llegada al área rival y de características de predominancia ofensiva, un doble “5” flexible y versátil y una delantera compuesta por un punta más de área y otro que juega más suelto por el frente de ataque pero que llega y mucho.

Arquero:
Luego de la salida de un jugador histórico y emblemático para el club como Laureano Tombolini, la confianza para cuidar del arco de la entidad del sur se le brindó a Nereo Champagne. El ex San Lorenzo de Almagro y Campeón Mundial Juvenil Sub -20 en 2007, gracias a su altura, se destaca en el juego aéreo. Suele hacerse patrón del área “descolgando”  centros, cuestión que para cualquier equipo que aspira a pelear por cosas importantes es clave, ya que transmite seguridad e impone presencia para los cuadros rivales. También es muy veloz de piernas, lo que lo hace un arquero de gran jerarquía para Olimpo en particular y para la divisional en general, hecho que se concreta en que es la valla menos vencida del torneo.

Defensa:
La última línea “aurinegra” la integran dos centrales duros. Iván Furios, el ex Aldosivi y Chacarita, muy conocedor del Nacional B, y el uruguayo Néstor Moiraghi. Sólidos en la disputada cancha de arriba, firmes en el mano a mano y duros a la hora de salir a espaldas de los laterales, hacen de la zona central de la defensa un sector de difícil travesía para los delanteros rivales. Si Nereo Champagne actualmente es quien menos goles recibió en lo que va del año futbolístico en la segunda categoría de AFA, un porcentaje importante se debe a estos dos zagueros.

Es primer recambio y ha tenido muchos minutos en cancha Parnisari. Este joven defensor jugó varios partidos en Primera de la mano de Perazzo y hoy es considerado como rueda de auxilio primordial en la parte de atrás.

Los laterales titulares, Adrián Martínez por derecha, y Cristian Villanueva por izquierda, son marcadores de punta de oficio. Es decir, que no son centrales corridos a la banda y conocen a la perfección el puesto y sus secretos. De esta manera, cuando se suman al ataque lo hacen con criterio, siendo salida clara por los costados y generando peligro. El pasaje a la faceta ofensiva, suelen realizarlo alternadamente, formándose una línea de 3 en el fondo. Quien alterna en el lateral izquierdo (o incluso en el mediocampo si el partido lo requiere) es Gonzalo García, también Campeón Mundial Juvenil Sub-20 en 2007.

Mediocampo:
El sector medio de Olimpo esta compuesto por 4 jugadores. Se dispone con dos volantes centrales y dos volantes por afuera. El doble “5” intenta romperse en ofensiva, pero con equilibrio. Se desdobla de manera tal que, un mediocampista de contención, la mayoría de las veces Damián Musto, quede ubicado como tapón y con la ardua tarea de los relevos y el famoso “equilibrio”, y el otro, preponderantemente el ex CAI de Comodoro Rivadavia, Leonardo Gil, se sumé al ataque como un volante ofensivo y punzante, con remate de media distancia, panorama y asistencia. Mucho del fútbol que genera la entidad bahiense sale de su pie.
Por afuera habitualmente juegan Fernando Gutiérrez por derecha y Matías Soto Torres por izquierda. Los dos son importantes en su recorrido por el andarivel, y a nivel individual podemos identificar que Gutiérrez es importante en el remate de larga distancia y en la llegada al gol (cosecha 3 anotaciones en su cuenta personal). Soto Torres, habilidoso volante que supo jugar en muchas ocasiones como enganche o segundo punta, conforma con Gil una exquisita sociedad futbolística made in Comodoro Rivadavia. Supieron jugar juntos muchos partidos en el Nacional B con la CAI y se conocen casi de memoria. Una dupla explosiva, vertiginosa y digna de ser mirada y disfrutada para los amantes del buen juego.

Delantera: 
Para ocupar el lugar delantero de área y referente entre los centrales rivales, llegó a principio de la temporada Nahuel Benítez. El delantero categoría 90´ nunca logró afianzarse en ese siempre difícil traje que le tocó ponerse y perdió el puesto con Juan Ignacio Sánchez Sotelo, de último paso por el fútbol de Rumania. Sin ser un “9” típicamente goleador, logró ganarse el lugar a fuerza de hacer el trabajo sucio. De generar espacios para que el equipo, y sobre todo los volantes, tuviesen ocasiones de gol.

El segundo delantero es Gustavo Bou. No arribó con antecedentes de tener olfato para el gol, pero con 6 dianas es el máximo artillero del equipo. No juega estanco en el área rival. Se siente cómodo cuando juega suelto, libre, moviéndose por todo el frente de ataque, haciendo daño en los últimos metros. Su mayor virtud reside en el desequilibrio mano a mano. Gambeteador de los que ya no abundan en las canchas argentinas, obliga a que los adversarios le presten el máximo de atención posible, ya que en una jugada puede torcer el desarrollo de un partido.

Tomas Fonseca
Periodista
Jugador de Futbol Profesional

0 comentarios :

Publicar un comentario