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PRIMERO HAY QUE SABER SUFRIR


foto: uaiurquiza.com



Por Pablo Zaccagnini

UAI Urquiza debió trabajar más de la cuenta para vencer por la mínima diferencia a Dock Sud en Villa Lynch el lunes por la tarde. El equipo de Manuel Madonni le jugó de igual a igual al puntero del campeonato ejerciendo una presión asfixiante sobre los volantes del Furgón y por momentos lo superó en el dominio del balón. Sólo un soberbio tiro libre de Jorge Coria pudo vulnerar la sólida defensa darsenera y a partir de allí los universitarios defendieron con uñas y dientes la ventaja, más aún cuando se quedaron con diez por la expulsión de Leo Céliz, en lo que terminó siendo una victoria casi heroica ante la arremetida final del Docke, que dejó todo por el empate.

Trabajadísimo triunfo del Furgón. Tres puntos valiosísimos que, pese a la ventaja con sus inmediatos perseguidores, serán muy valorados al final del torneo.

Porque no fue fácil este Dock Sud. Una cara muy distinta a la presentada por el elenco de Avellaneda en la primera rueda y sobre todo una convicción muy distinta. Un técnico inteligente que trabaja los partidos como Manuel Maddoni, no podía dejar nada librado al azar. Y no lo hizo. Tres de punta, con Hugo Palmerola volviendo a su mejor versión bien abierto por derecha, el colombiano Angulo, desmañado pero potente por izquierda y Luciano Álvarez entre los centrales. Pero la clave estaba en el medio. Dejaba jugar Dock Sud a la UAI hasta mitad de cancha con los hombres de buen pie que dispuso "Willy" De Lucca para este encuentro: Jorge Coria, Damián Bogado y Gustavo Sever, con Gabriel Garcete como único punta, en este nuevo dispositivo táctico de los de Villa Lynch; y allí era donde el darsenero ejercía la presión mayor, marcando con dos y hasta con tres jugadores a quien llevaba la pelota en Urquiza y a sus posibles receptores. Recuperado el balón, los auriazules salían disparados para que los rapiditos de adelante definieran.
Pero al Docke le faltó justeza, tiza en el taco. Toda la justeza que sí tuvo Jorge Coria, el capitán del Furgón, a los 22 minutos para clavar la pelota allá arriba, en el ángulo superior izquierdo de Pablo Lorenzo y marcar el gol que a la postre sería el del triunfo. Porque a partir de allí, los de De Lucca jugaron con más tranquilidad y manejaron la pelota hasta el final de la primera etapa.
Claro que en el segundo tiempo, viendo Maddoni que podía faltarle el respeto al líder del torneo, puso toda la carne al asador. Adentro Ruibal, Tapia y Gallardo para recuperar la pelota y tener más presencia ofensiva. Y vaya si la tuvo. El Docke fue un vendaval de ataques, a veces desordenados, otras veces con más criterio (cuando la pelota pasaba por los pies de Matías Fleitas o Tapia) y El Furgón aguantaba. Mucho más cuando a los 17 minutos se quedó con diez por la expulsión de su caudillo del mediocampo: Leonardo Céliz. El final fue para no pestañear: Iba Dock Sud con un Palmerola encendido y con Domínguez y Borrajo jugando de doble 9, y se defendía la UAI con el enorme esfuerzo del "Killy" González que parecía un pulpo y Maxi Ferreira multiplicándose en la marca, sin olvidar que, como los grandes arqueros, apareció en cada jugada difícil Matías Cano, para poner tranquilidad y asegurar cada balón. Pudo empatarlo el Docke. Pudo también liquidarlo El Furgón de contra.
El silbato del mejor árbitro de la divisional, Hernán Mastrángelo, decretó el final y los de Avellaneda se fueron con las manos vacías a pesar del más que digno partido realizado. Festejó el furgonero con una dosis de suerte y mucho de trabajo. Tuvo una, acertó y aguantó. Lo demás ya es historia.

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