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Mística Pincha


El "Pincha" de Caseros festeja el pase a los cuartos de final. Fuente: Copa Argentina.org

Por @tomfonseca

“Desde chicos nos dicen que no podemos perder. Y sí podemos perder, porque no siempre ganamos en la vida. Lo que no podemos perder es la pasión por lo que hacemos.”Sergio “Cachito” Vigil.

La pasión, ese sentimiento muchas veces perdido en la vorágine y la voracidad del profesionalismo, tarde o temprano tiene que emerger a la hora de encarar una tarea que sea de nuestro interés. Es el motor del ser humano cuando se trata de encarar algo personal, y es en el fútbol en particular, el ítem central que moviliza cuando se busca conseguir objetivos altos y de trascendencia.

El amor por la pelota, conectado con lo lúdico y los sueños de infancia, nos lleva a dar un plus, a brindar ese “algo” más que carece de explicaciones racionales pero que muchas veces nos hace ganar una pelota, un partido o un campeonato.

Es la Copa Argentina el terreno fértil donde podemos encontrar situaciones de pasión, que como factor psicológico positivo, genera equiparación, de rendimientos, de equipos denominados “chicos” con los “grandes”, de jugadores millonarios con aquellos que la pelean para llegar a fin de mes haciendo lo que les gusta.

Es real que superar fases en el torneo que aglutina a instituciones de Primera División hasta Primera D y a todo el interior con la inclusión de los Argentinos “A” y “B” tiene rédito económico. Este beneficio es cada vez mayor a medida que los clubes avanzan en el cuadro de competencia. Pero lo que prima para los jugadores de los conjuntos de categorías inferiores, es el deseo de mostrar que pueden dar pelea de igual a igual, de disputarle palmo a palmo a cualquiera. Que están dispuestos mojarles la oreja en más de una ocasión, basándose en esa raíz de competitividad íntimamente ligada a la pasión por lo que uno hace, que indefectiblemente achica diferencias.

En este marco, hay que insertar y destacar la participación en la Copa Argentina de Estudiantes de Buenos Aires, de la B Metropolitana. En el transcurso de la semana venció 1 a 0 a Instituto de Córdoba y con eso logró clasificar a los cuartos de final de la edición 2013/2014, donde espera a Racing Club (Primera División) o Argentinos Juniors (B Nacional). Un gran hito para la institución, plantel y cuerpo técnico. Sacando a Talleres de Córdoba, que descendió en junio pasado al Argentino “A”, pero que comenzó su participación como equipo de la BN, “El Pincha” de Caseros es el único representante de la tercera categoría del fútbol argentino que aún se mantiene con vida en el torneo.

Para llegar a esta avanzada instancia, Estudiantes (BA) empezó su camino derrotando 6 a 1 a Platense y 1 a 0 a la UAI Urquiza en los cruces de las Fases Inicial Metropolitana III y IV respectivamente.

El trayecto se puso más arduo a partir de la Fase Final I pero las ganas de inmiscuirse en la cita grande pudieron más, y le ganó 1 a 0 a Sportivo Belgrano de San Francisco (BN). En la Fase Final II también eliminaron a un cuadro de la segunda división. Por penales, “echaron” a Gimnasia de Jujuy. Alojados en los dieciseisavos de final, llegaría el momento culmine y el punto de inflexión en la actual campaña copera. Superaron 2 a 0 a Veléz Sarfield, que presentó a su equipo titular completo. Demostraron que a pesar del enorme trecho entre la estructura de uno y otro, con ganas, orden y fútbol, se puede salvar la brecha. Y con este recorrido llegamos al ya mencionado partido contra Instituto.

El “Pincha”, ¿Un equipo “copero”?

Esta actualidad no es fruto de la casualidad. Estudiantes de Buenos Aires había tenido un buen papel en la primera edición de la Copa en la temporada 2011/2012. Cayó derrotado en treintaidosavos de final a manos de Atlético de Tucumán (BN) por 3 a 2. Y tuvo una extraordinaria incursión en la Copa 2012/2013 donde llegó hasta semifinales. Allí perdió por penales con San Lorenzo de Almagro pero supo dejar en el camino previamente a Centro Español (Primera D), Deportivo Riestra (Primera D),  Defensa y Justicia (BN), River Plate (Primera División), Banfield (BN) y Talleres de Córdoba (Argentino “A”). 

Alguno podrá pensar que si juega en la B Metropolitana como lo ha hecho en la Copa, son campeones. Siempre ha sido animador en su divisional,  pero no es sencillo y es un gran desafío lograr mantener durante una temporada o seis meses, ese componente emotivo y pasional que aflora en los cruces mano a mano con equipos de gran envergadura.

Es notoria la ligazón que se va gestando año a año entre la institución de Caseros y el torneo. Los jugadores saben que la Copa Argentina es una puerta importante para trascender. Donde además, quien se alza con el título, obtiene el boleto para disputar la Supercopa Argentina 2014 contra River Plate y una plaza en la Libertadores 2015.

Se puede perder, quedar eliminado, pero el achicar distancias, empujado por la pasión y el deseo de dar el presente en la élite del fútbol argentino esta trayendo resultados positivos. La gesta heroica, la utopía, el sueño, está a tan sólo tres escalones de hacerse realidad.

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