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DON RAMON SIGUE DANDO CATEDRA



"¿En qué se parece el fútbol a Dios? En la devoción que le tienen muchos creyentes y en la desconfianza que le tienen muchos intelectuales". – Eduardo Galeano.

Por Tomas Fonseca

Son tiempos futbolísticos signados por el exitismo. Mueren proyectos a mitad de camino (o antes), los entrenadores trabajan con la sensación permanente de estar en jaque, esperando el mate y la urgencia de resultados enloquece y torna caótica el sentir de prácticamente todos los actores del mundo del fútbol.

En este contexto, voraz, vertiginoso, y hasta nocivo, emerge una saludable excepción, el binomio Brown de Adrogué - Pablo Vicó, su director técnico. Es una fórmula indisoluble. No existe posibilidad de pensar en la continuidad y el sostenimiento de una idea deportiva durante tanto tiempo sin un respaldo constante, por parte de la dirigencia, para quien está sentado en el banco de suplentes fecha a fecha.

Hubo que afrontar vaivenes, momentos buenos y sin sabores, pero siempre primó la creencia institucional de que Vicó era y es el indicado, que no hay mejor opción que él para comandar el equipo.

Asumió en la campaña 2008-2009 luego de la salida de Juan Carlos Kopriva, y desde aquel entonces nunca más abandonó su puesto. Sus campañas siempre lo tuvieron como protagonista de la Primera B Metropolitana. En la 2009-2010 sacó 54 puntos, 2010-2011, 70 unidades, 2011-2012, 69 puntos y en la 2012-2013, 63 puntos, marca que le permitió ingresar al Reducido. En la final del petit torneo, derrotó a Almagro por penales y logró uno de los máximos hitos en la historia del club: el ascenso a la B Nacional.

La temporada 2013-2014 lo encuentró disputando la segunda división de AFA. Tras un comienzo histórico con victoria a domicilio ante Independiente, no logró tener un rendimiento regular, cosechó 50 unidades y perdió la categoría.

En la mayoría de los equipos la situación de descenso se hubiese llevado puesto al entrenador, como cara visible y culpable de la derrota, pero en Adrogué tomaron otro camino y confirmaron a Vicó para afrontar el Transición 2014 de la B Metro. En este torneo tuvo un andar con más sombras que luces, sumó 19 puntos y terminó de mitad de tabla para abajo en la Zona A, lejos de puestos de Reducido. Pero más allá de un 2014 no tan bueno, llegó la ratificación una vez más y el 2015 inicio con el entrenador-emblema del club más vigente que nunca en su cargo.

El año no arrancó sencillo. Su hijo, Cristian Vicó, murió producto de las heridas que tuvo al sufrir un accidente automovilístico. Para el primer partido oficial, derrota 1 a 0 contra Deportivo Español por Copa Argentina, Fabián Salvatierra estuvo al  frente del equipo. Lo golpearon, pero no lo tiraron. Siguió adelante, y hoy nos encontramos con Brown de Adrogué líder de la B.

Con 27 unidades el “Tricolor” mira a todos desde arriba. Junto a su escolta, Defensores de Belgrano (22 puntos), son los únicos elencos invictos en las diez fechas que lleva el certamen. Además, son el conjunto más goleador, donde sus cartas más fuertes son Maximiliano Brito y Juan Manuel García, con 7 y 6 goles respectivamente.

Gran valor también tienen en este positivo presente ciertos jugadores que desde hace varios años integran las filas del plantel adróguense. Oscar Villamayor llegó en 2006. Guillermo Esteban y Facundo Lemmo, actual capitán, arribaron en 2010. Gastón Grecco, con un paso el año anterior por Defensores, en 2011. Y Joel Barbosa, Matías Sproat y Jonathan Tridente (también con unos meses en Defensores) llegaron en 2012.

El anhelo de regresar al protagonismo, de ser animador y candidato está en marcha. El sueño de llegar a noviembre/diciembre coronando con un ascenso, se va edificando jornada tras jornada. Que el objetivo de la temporada sea el Torneo Nacional, esta amparado y basado en un proyecto serio y largoplacista a nivel club, cuyo arquitecto y pilar fundamental es Pablo Vicó.



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