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A BAILAR CANDOMBE

Foto: AFA


 Por Tomas Fonseca

"El esfuerzo es la magia que transforma los éxitos en realidad".  – Diego Pablo Simeone.

En una categoría sumamente compleja, de juego aguerrido, con estadios que son fortalezas casi inexpugnables y con la presencia de equipos históricos del ascenso, San Telmo supo erigirse como el mejor de todos y consagrarse campeón de la Primera C, incluso con una fecha de antelación.

Luego de dos años de formar parte de la cuarta división del fútbol argentino, el “Candombero” retornará a la B Metropolitana para el 2016.

Números que avalan y respaldan
Su camino a la gloria no fue sencillo. Si bien siempre fue protagonista del torneo, tuvo contendientes de gran talla como Talleres de Remedios de Escalada (puntero en varios pasajes del certamen), Laferrere (siempre candidato por presupuesto e hinchada), Central Córdoba de Rosario y Dock Sud, el clásico rival, lo que agrega un condimento extra en la disputa.

Lo que terminó por inclinar la balanza a favor de los de Isla Maciel, fue sin lugar a dudas su actuación en el trayecto final del campeonato. Un elevado rendimiento futbolístico concretizado en lo numérico. En la fecha 24 cayó 3-0 como visitante con Midland y a partir de ese entonces, y hasta la culminación, se mantuvo 14 partidos invicto. 8 partidos ganados y 6 empatados, 30 unidades de 42 posibles, con un porcentaje de efectividad del 71,42%, son cifras contundentes para entender el por que de la obtención del título.

En lo que respecta al general de la campaña, San Telmo obtuvo 70 puntos en 38 partidos, producto de 19 victorias, 13 empates y 6 derrotas. Sacó el 61,40 % de las unidades en juego. Dentro de las estadísticas, es preciso desatacar que fue el elenco que más ganó, el segundo que menos perdió (solo por detrás de Laferrere, que fue doblegado en 5 ocasiones) y tuvo la segunda valla menos vencida del torneo con 27 goles en contra (también superado por Laferrere en este ítem, con 26 tantos concedidos).

El artesano
Quien ideó, moldeó, armó y convenció a este equipo de que podía aspirar a lo máximo fue Jorge Franzoni. El “Pato” ya sabía lo que era un ascenso de la C a la B. Fue con Lamadrid en la temporada 2010/2011 y con ese bagaje afrontó el desafío de devolverle el lugar que merecía el tradicional Club Atlético San Telmo. El entrenador logró transmitirle a sus dirigidos toda su experiencia y conocimientos, cuestiones que se vieron reflejadas en el verde césped y que a la postre trajo grandes réditos.

En tiempos donde el resultadismo voraz se devora directores técnicos a mansalva, Franzoni llevó las riendas del Candombero de principio a fin. La dirigencia creyó y apoyó su proyecto. Cuando estuvo cuatro partidos sin ganar (de la fecha 9 a la 12 inclusive), sacando solo 2 puntos de 12, él se sintió fuerte para seguir y quienes toman decisiones lo respaldaron con firmeza. Ese bajón con posterior respaldo, fue una sacudida necesaria para que el equipo iniciase la curva ascendente que ya no pararía hasta el final.

Interpretes
El goleador del equipo fue Claudio Galeano, con 11 goles. Quedó bastante lejos del máximo artillero de la competición, Gastón Corado, de Talleres (RE), con 24 tantos.

A pesar de esto, el dato nos permite abrir el análisis de un elemento positivo: los goles “Candomberos” no dependieron de un solo jugador. Fueron varios los que tuvieron un rol activo y preponderante en esta faceta. Los delanteros Adrián Acevedo y Nahuel Oviedo hicieron 5 goles cada uno. El punta Cristian Alba Nievas y el volante Alberto Martínez convirtieron 4. Y también aportaron su cuota en los arcos rivales los defensores Cristian Leiva y Nicolás Pizarro, ambos con tres dianas. Mismo número que el emblemático e histórico Ricardo Segundo.

Otro que tuvo un papel protagónico en el torneo fue Sebastián Anchoverri. El arquero estuvo presente en 37 partidos y mantuvo su arco sin recibir goles en 22. Solamente le “prestó” los tres palos a Alejandro Alcayaga en la última fecha, donde participaron jugadores con poco rodaje en el torneo.

Dentro de los que más presencias tuvieron, y que fueron columna fundamental del campeón, se destacan el ya mencionado Anchoverri, los defensores Correa (34 PJ), Leiva (34 PJ) y Pizarro (32 PJ). Los mediocampistas Ruano (38 PJ), De Tomaso (33 PJ), Martinez (32 PJ) y Galeano (30 PJ). Y los delanteros Segundo (32 PJ) y Oviedo (16 PJ).

San Telmo gritó campeón. Aquel que supo estar en Primera División en 1976 volvió a las planas destacadas del fútbol vernáculo en general, y del Ascenso en particular.

El 2016 será en la B. El objetivo principal, permanencia y afianzarse. Pero será imposible quitarle a los hinchas, jugadores, cuerpo técnico y dirigentes la ilusión de volver a escalar otro peldaño con rapidez. Suena Candombe, suenan los tambores de felicidad y alegría. El barrio y la Isla sonríen nuevamente.


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