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Ascenso Retro: Nueva Chicago 2001


"La indiferencia es el peso muerto de la Historia." - Antonio Gramsci.
Desempolvar historias, evocar hazañas y recuperar sueños cumplidos, son acciones necesarias para que nuestra memoria colectiva futbolística no se permita coquetear con el olvido.
Adentrarse en el tiempo pretérito nos permite reconocer aquellos equipos que hicieron grande el fútbol del ascenso. Que con sus desempeños y sus galardones, han marcado una huella y han calado hondo en aquellos que disfrutamos con pasión el verde césped y una pelota rodando sobre él.
En este sentido, encolumnado en aquellos elencos que han sabido beber de las mieles de la gloria, dejando un legado para la posteridad, debemos mencionar al Nueva Chicago del 2001.
B Nacional, un torneo siempre duro y complejo
El conjunto de Mataderos afrontó la de decimoquinta temporada de la categoría teniendo en su haber únicamente un ascenso a Primera División, en el año 1981.
En aquella época, en la B Nacional se dividían a los clubes en dos grupos, Interior y Metropolitana. Con 30 participantes, e instituciones de la envergadura de Instituto de Córdoba, San Martín de Mendoza, San Martín de San Juan, Brown de Arrecifes, Quilmes, Banfield, Arsenal y Platense, entre otros pesos pesados, el "Torito" no partía como uno de los favoritos a subir a Primera.
La forma de disputa fue la siguiente: en cada zona, los dos primeros clasificaron para disputar un cuadrangular que designó al campeón (Banfield). Los equipos que estaban ubicados del tercer al sexto puesto, inclusive, de cada grupo, jugaron por el segundo ascenso.
Fase regular. Gran campaña y clasificación
Nueva Chicago hizo la hombrada, y si bien quedó lejos de Quilmes y Banfield, primero y segundo respectivamente con 50 y 49 unidades, terminó en el cuarto puesto de la Metropolitana, lo que le dio la chance de pelear por el Segundo Ascenso.
Se acreditó esta oportunidad al cosechar 37 puntos en 24 partidos jugados, producto de 10 victorias, 7 empates y 7 derrotas, teniendo un 51,38% de rendimiento. Fue la tercera valla más vencida de la zona, con 36 goles en contra, pero es menester decir, y en contrapartida con el dato anterior, que fue el tercer equipo con más goles a favor, con 40.
Reducido y gesta herioca
Una vez dentro del certamen "petit", la ilusión estaba en marcha. Se jugó por llaves, a partidos de ida y vuelta, con eliminación directa y ventaja deportiva para el mejor ubicado en la tabla de posiciones en caso de igualdad en el marcador global.
El camino comenzó en Octavos de Final. El adversario fue San Martín (SJ). En la ida, en el Cuyo, fue empate 2-2. Y la vuelta, 1-0 para el "Torito".
En los Cuartos, el escollo fue Gimnasia de Concepción del Uruguay. En Mataderos se jugó la ida y el "Lobo" entrerriano ganó 1-0. Se ponía difícil la eliminatoria, pero en Concepción se empezó a escribir una de las páginas más importantes de esta historia. Fue triunfo por 2-0. Golpe deportivo y de autoridad.
El rival que apareció en Semifinales fue Quilmes. El "Cervecero" venía herido de haber perdido la final por el Primer Ascenso a manos del "Taladro" y buscaba su revancha por la vía del Reducido. No lo logró. Se "Topo" con Oscar Gómez. El delantero anotó el 1-0 de la ida, como locales, que a la postre sería definitivo en el cruce, ya que la vuelta en el Sur del Gran Buenos Aires, fue empate sin goles.
La añoranza de Primera División se podía convertir en realidad. Se estaba a tan solo 180 minutos de consumar un objetivo inmenso.
La Final fue ante Instituto. En la ida doblegó a la "Gloria" 1-0 como local (Manrique en la anotación). Y tuvo que ir a jugarse el idilio y el olimpo futbolístico a Córdoba, en el mítico estadio Chateau Carreras (actualmente denominado Mario Kempes).
En ese complejo reducto, lo derrotó por 3 a 2 con goles de Oscar Gómez en dos oportunidades y Héctor "Pocholo" Sánchez. Más de 10.000 hinchas de Mataderos deliraron con el resultado, la vuelta olímpica y el regreso a la élite del fútbol argentino después de 20 años.
Como apostilla, hay que señalar que si bien tuvo que definir de visitante y jugar con diez hombres durante todo un tiempo en Córdoba, fue la única serie del Reducido donde supo ganar ambos partidos. Un hecho para nada menor, que denota la jerarquía del equipo, como así también lo merecido del galardón obtenido.
Dos apellidos, una idea
El campeonato lo inició Alberto Pascutti como director técnico. Estuvo hasta la séptima fecha, donde dejó el cargo tras caer 2-0 como local ante Tigre y habiendo acumulado 3 victorias y 4 derrotas.
El puesto lo asumió una dupla, algo poco habitual por estas latitudes. Roberto Vega y Jorge Traverso tomaron las riendas a partir de la fecha 8 y quedarían grabados para siempre en las retinas de los hinchas de Chicago como los hacedores de esta hazaña. Sus números fueron elocuentes. En la Fase Metropolitana, dirigieron 17 partidos. Ganaron 7, empataron 7 y perdieron en 3 ocasiones. Su efectividad fue del 54,90 %. En el Reducido hubo 8 cotejos. Allí triunfaron 5 veces, tuvieron paridad en 2 ocasiones y solamente fueron doblegados una vez. Efectividad del 70,83 % en el tramo clave del año.
Jugadores y hombres
Las proezas de gran tamaño suelen estar cimentadas en las acciones y actitudes de hombres y no sólo de nombres. Ese fue el caso del "Torito" versión 2000/2001. Un plantel con jugadores de trayectoria en el ascenso, con personalidad, de juego férreo, aguerrido, y que siempre fueron al frente.
En esta tónica, podemos resaltar al arquero paraguayo César Velázquez, los defensores Juan Manuel Herbella, Facundo Argüello, Adrián Barbona, los mediocampistas Héctor Sánchez, Leonel Martens, Julio César Serrano y los delanteros Ariel Jesús y Oscar Armando Gómez, que fueron determinantes en las redes rivales. El primero convirtió 11 goles, mientras que el "Topo" metió 13 tantos, erigiéndose como el máximo goleador del equipo en la temporada.
Mención aparate y muy especial para Christian "Gomito" Gómez. Acaso quien sea el máximo ídolo del club, tuvo un rendimiento de lujo. Quien debutase en Nueva Chicago en 1992 y que cuenta en sus palmarés con cuatro ascensos en el equipo, dos a la BN y dos a Primera, fue pieza fundamental y merecía un párrafo aparte en estas líneas.
Los ciclos se cierran. Pero con el correr de los años, cuando hay tiempo y ganas de mirar el pasado con ojos de admiración, esos procesos vuelven a la vida. Esta historia está escrita para siempre, aun que es recordando que los equipos que fueron exitosos emergen nuevamente en escena.
Y como dice Eduardo Galeano, "Recordar" viene del latín re-cordis, volver a pasar por el corazón. No cabe duda que después del tiempo transcurrido, para los hinchas del "Torito" de Mataderos en particular, y para los futboleros en general, rememorar al Nueva Chicago que ascendió a Primera División a mediados del 2001 es nuevamente sentir el latido de aquellos sentimientos y momentos excepcionales.

Por Tomas Fonseca


Infografia de la campaña: Haga click para agrandar



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