WHAT'S NEW?
Loading...

ASCENSO RETRO: ATLANTA 1983


Foto: Josecarluccio.blogspot.com.ar

"Lo actual es un complejo amasado con el barro de lo que fue y el fluido de lo que será" - Arturo Jauretche
Hay viejos amores futbolísticos que se han convertido en pretérito con el paso del tiempo. Pero esta condición, lejos de hacerles perder fuerza, de tornarlos borrosos en el olvido, más bien los convierten en leyenda. Los transforma en relato que adopta tintes de epopeya e incluso con ribetes de cuento fantástico.

Los años, esos enemigos del cuerpo, pero muy amigos del recuerdo, permiten poner las cosas en el lugar que le corresponden. Y desde estas líneas de Ascenso Retro, será el turno de recuperar la historia del Atlanta que subió en 1983 a Primera División. Desde este espacio, la reivindicación apunta a que lo que fue, nunca se diluya.

Enclavado en el corazón de Villa Crespo, emblemático barrio porteño de expresiones culturales populares, se encuentra el Club Atlético Atlanta. Fundado el 12 de octubre de 1904, con un enorme sentido de pertenencia e identificación con las calles que lo albergan, es una de las instituciones más características y prominentes del fútbol argentino en general y del metropolitano en particular.

En varias oportunidades supo saborear las mieles de jugar en la élite, y en esta ocasión, nos convoca el certamen que lo depositó por última vez en ese lugar de privilegio: el Campeonato 1983 de la Primera B.

Forma de disputa y pronósticos previos
El torneo contó con la participación de 22 equipos divididos en dos zonas de 11 cada una para la suma de puntos. Jugaron el sistema de todos contra todos, ida y vuelta. El equipo con mejor puntaje en la tabla general ascendía directamente, mientras que los cuatro mejores de cada zona, excluyendo al campeón, y el mejor quinto, disputaban un torneo Octogonal por el segundo ascenso. (Por esta vía ascendió Chacarita)

El “Bohemio” integró el grupo B junto a cuadros de gran fuste como Deportivo Italiano, All Boys, Quilmes, Banfield y Lanús, entre otros, en una divisional en la que además también tuvo que enfrentar a clubes como Tigre, Almirante Brown, Los Andes, Chacarita, Cólon y Gimnasia de La Plata, por mencionar algunos.

En este contexto, no eran pocos los pretendientes al título y los ascensos a 1ra. Rivales de envergadura denotaban que el camino no sería para nada sencillo en esa búsqueda de sanar las heridas que quedaron luego de haber perdido la final del Octogonal 82´ a manos de Temperley.

Desarrollo y números
El final fue una lucha palmo a palmo entre Atlanta y Tigre. Matemáticamente fueron los únicos que llegaron al cierre con chances de ser campeón y la cuestión se terminó por dirimir en la anteúltima fecha.

Los de Villa Crespo arribaron a esa instancia dos puntos por encima de los de Victoria. Tigre perdió con Chacarita en San Martín y Atlanta consiguió una unidad en su excursión por Rosario ante Central Córdoba. Combinación de resultados precisa para consagrarse como los mejores de todos. (Recordando que en aquella época el triunfo otorgaba dos puntos.)

Alzaron el título con 53 puntos en 42 partidos jugados, producto 18 triunfos, 17 empates y 7 derrotas. Teniendo un 63,09% de rendimiento.

También es importante destacar dos indicadores cuantitativos que son contundentes a la hora de encontrar argumentos al porqué del primer lugar. Por un lado, poseyeron exclusividad en el rubro de la valla menos vencida, tras solamente conceder 40 goles. Y por el otro, junto al Deportivo Italiano y Almirante Brown, fueron los equipos más goleadores del certamen, con 60 tantos a favor.

Es menester decir que estos números hubieran sido aún más favorables sino no hubiera sucedido algo prácticamente insólito en el último partido contra el Deportivo Armenio. Atlanta vencía 3-2 en el segundo tiempo, pero el cotejo debió suspenderse por falta de balones. A raíz de esto, se le dio el encuentro por ganado a Armenio 2-0.

Los protagonistas
La campaña inició con la dupla técnica Oscar López - Oscar Cavallero, quienes tuvieron la ardua tarea de reconstruir el equipo después del dolor de la final perdida el año anterior.

Se fueron piezas importantes como Porté, Vázquez (a Boca) y Hrabina (a San Lorenzo) y llegaron el arquero Raúl Domínguez (ex All Boys), Rubén Gómez (Lanús), Avelino Verón (Gimnasia), Millicay, Milano y el "Tanquecito" Rubén Rojas, entre otros jugadores que serían fundamentales en la columna vertebral del plantel.

Faltando 12 partidos, asumió como director técnico Juan Carlos Lorenzo. Le dio al equipo el sprint crucial en el cierre, al obtener 16 de 24 puntos posibles (66.66% de eficacia), con 5 victorias, 6 empates y solo conociendo la derrota en los escritorios en el partido ante Armenio.

Respecto de los jugadores, hay que destacar el desempeño de Domínguez en el arco, en defensa a Millicay, Gómez, Bianchi y Raffaelli, en el medio a Verón y Torres (11 goles) y en punta a Espala y Villagra, con 18 y 16 tantos respectivamente. También aportaron su cuota en las redes rivales Graciani, Milano y Rojas, con 3 dianas cada uno.

Grandes nombres que firmaron para siempre la placa de bronce y las páginas de oro del Bohemio. Quedarán en la retina de aquellos que los vieron desplegar su fútbol en el estadio de la calle Humboldt, y serán eternos en las narraciones que oirán las generaciones futuras.

Los romances deportivos que marcan hitos, nunca deben olvidarse ni dejarse atrás. Las voces del pasado, debe servir como brújula. Las proezas, retomarlas como horizonte anhelado. La pretensión para la construcción del futuro, debe estar fuertemente amalgamada con el pasado de esplendor.

No hay que olvidarse del ayer, el barrio siempre espera, algún sueño, una quimera. No olvidarse no es penar, no es arrastrar la cadena, es tener una identidad y un ADN inconfundibles.
Para más info de este torneo le recomendamos visitar el blog de Jose Carluccio.






0 comentarios :

Publicar un comentario