WHAT'S NEW?
Loading...

VOLVER A SER




La identidad de un hombre consiste en la coherencia entre lo que es y lo que piensa.” - Charles Sanders Peirce

Por Tomas Fonseca
Gabriel Heinze, quien supiera ser un férreo defensor de vasta trayectoria europea y de la Selección Argentina, fue el cerebro que ideo y moldeó, con tintes bielsistas y condimentos propios, la obra futbolística del Argentinos Junios Campeón de la B Nacional 2016/17. Equipo que maravilló a propios y extraños.
A pesar de haber tenido una fallida carta de presentación como director técnico en Godoy Cruz en 2015, donde en 10 partidos, cosechó 2 victorias, 2 empates y 6 derrotas (26.66% de efectividad), el “Gringo” se mantuvo firme en sus convicciones.
Luego de aquel mal paso inicial, al asumir en el conjunto de La Paternal en junio del año pasado, no claudicó en sus ideas, no permitió que el resultadismo voraz y el “ganar como sea” lo devoren. Siguió pregonando (y le salió con maestría) que a partir de una identidad es como se debe buscar el ganar y el trascender.
Tener como bandera que la obtención de resultados es la consecuencia de una propuesta concreta: el juego asociado, la salida clara y por abajo desde el fondo, donde el arquero cumple un rol de participación fundamental en el manejo de los pies, la movilidad incesante, la presión para asfixiar a rival, las diagonales de todos, incluso de los jugadores menos esperados como los laterales, la agresividad en la recuperación, la personalidad para intentar siempre a pesar de algún error y el querer ganar en todas las canchas.
Todos estos elementos caracterizan al “Bicho” actual, y son el fiel reflejo de la mentalidad de su DT. Y a su vez, esta construcción ha logrado enlazar con la historia y la idiosincrasia futbolística del club.
Argentinos logró en el presente volver a acercarse a su pasado de gloria. En tiempos donde lo simbólico no cuenta, lo inmaterial carece de sentido y lo romántico se ve avasallado por lo fugaz, pudo encariñarse y retomar cuestiones que parecían perdidas en el pretérito.
Juego vistoso, fresco, saludable, hecho por varios chicos salidos del “Semillero del mundo”, digno de ser mirado y que convocó no solo a los propios hinchas a volver a creer en este estilo, sino que también que desató los elogios de periodistas y personas del fútbol en general. 

 
La campaña
El “Bicho” fue de menor a mayor, hasta hacer la diferencia con creces. Comenzó el torneo con altibajos en pleno proceso de asimilación de la propuesta y de tratar de volcarla en cancha. El engranaje logró ir aceitándose paulatinamente. Desde la primera fecha hasta la decimotercera, con excepción de la fecha 12, nunca estuvo en puestos de ascenso. En esos 13 partidos, sacó 19 de 39 puntos posibles (48,71 % de efectividad).
Un primer momento bisagra se da en la jornada 14, donde se mete en el segundo puesto y comenzó la persecución del por aquel entonces líder Brown de Puerto Madryn. El asalto a la vanguardia de origina en la fecha 26, punto de inflexión total, puesto que esa primera posición ya no la soltaría nunca más.
Impresionante sprint final desde lo numérico. Desde la 26 al cierre, la jornada 46, hizo 48 de 60 unidades disponibles (80 % de efectividad).
En la evaluación global del campeonato, la estadística nos muestra que, de 44 partidos jugados, sacó 88 unidades. Producto de haber ganado 25, empatad 13 y perdido 6 (66,66 % de efectividad). Fue la valla menos vencida de la categoría con nada más que 24 anotaciones permitidas y el segundo equipo más goleador del torneo con 61 goles a favor (Sólo por detrás de San Martín de Tucumán). En este rubro destacaron sus dos máximos goleadores: Brian Romero (15 goles) y Francisco Fydriszewski (13 tantos).
Además de estos dos apellidos, fueron fundamentales en la histórica campaña el arquero Federico Lanzillota, los defensores Miguel Ángel Torren, Nicolás Freire (2 anotaciones), Guillermo Benítez, Jonathan Sandoval (3 goles), Sebastián Martínez (un tanto), Joaquín Laso, los volantes Iván Colman (3 anotaciones), Esteban Rolón (un gol), Gastón Machín, Facundo Barboza (3 dianas), y los delanteros Javier Cabrera (6 goles), Fabricio Lenci (3 tantos), y Nicolás González, con 4 tantos en su haber y que hizo el gol contra Gimnasia de Jujuy que decretó el 1-0 a favor y el ascenso en la fecha 42.
Y también otros jugadores surgidos de las Inferiores han tenido un rol importante, como los hermanos Kevin y Alexis Mac Allister (3 tantos), Gonzalo Piovi, Lucas Chávez, Ezequiel Ham y Damián Batallini (3 anotaciones).
La institución de La Paternal, fundada en 1904, con 3 títulos en Primera División, 12da en la tabla de clasificación histórica de la categoría de elite y con una Copa Libertadores y una Interamericana en sus vitrinas, regresó al lugar que le corresponde.
Heinze elaboró los cimientos que deberán ser el sostén para edificar buenas temporadas en el futuro inmediato y mediato. Con un consenso poco común a su favor, Argentinos Juniors deberá refrendar que lo realizado no fue efímero y esporádico. Tiene con qué hacerlo. Su historia, su identidad y su actualidad le brindan las herramientas para conseguirlo.


0 comentarios :

Publicar un comentario